David Victori: “Los europeos podemos insuflarle alma a Hollywood”

Foto de imeminemagazine®.

Desde hace cosa de una semana, todo el mundo habla del joven director catalán que ha rodado con el apoyo de Ridley Scott y Michael Fassbender. David Victori (Manresa, 1982) nos cita en la calle Bonavista de Barcelona. Concretamente en el Bar But. Para partir en cuestión de horas a Venecia a presentar Zero (titulo del esperadísimo proyecto) no parece muy nervioso. Todo lo contrario. Transmite una calma insólita y habla como si llevara en esto del cine toda la vida.

Y no es para menos. Sólo el hecho de haber estado cinco años trabajando como asistente de Bigas Luna o hacerse con el primer premio, a nivel mundial, del festival de cine organizado por Youtube (Your Film Festival) ya es suficiente para decir que David Victori sabe cómo funciona el cotarro. Responde a nuestras preguntas con la misma seguridad con la que posa para I, Me, Mine! Magazine. Empecemos por el principio:


¿Te acuerdas de la primera vez que entraste en un set de rodaje?

Uf. Tengo una mala memoria… No fue un set de rodaje profesional. Era yo con mis amigos, haciendo el tonto con la cámara con 13 o 14 años.

¿Y profesionalmente?
Haciendo de actor en un anuncio de televisión con 16 años. Y pensé: “Ahí están todos súper ocupados, pasándoselo bomba, y aquí me tienen esperando horas haciendo de actor. Yo quiero hacer lo que hacen ellos”.

¿En qué momento pensaste: “Yo quiero dedicarme a esto, yo quiero hacer películas”?
También haciendo de actor. Era una obra de teatro donde yo moría al final, me disparaben, me movía a cámara lenta… en fin, todo muy dramático. Recuerdo que saqué la cabeza por el telón al acabar la obra y vi a mi familia llorando. A mis hermanas, a mi madre… Esto me impactó tanto que pensé: “¿Qué es esto? No sé lo que es, pero es poderoso. Yo quiero dedicarme a esto”.

Y de ahí a presentar en Venecia compartiendo proyecto con Ridley Scott y Michael Fassbender. ¿No da un poco de vértigo? La has liado buena…
La verdad es que no. Tu propia historia la vives a un ritmo muy lento de modo que parece que ahora es lo que toca. Es cierto que hay gente implicada muy importante pero ahora lo estoy disfrutando. He tenido tiempo de digerirlo y estoy aprovechando esta oportunidad.

¿Estás contento con el resultado? ¿No te suele quedar la sensación, como a mucha gente, de no haber tomado las decisiones idóneas a lo largo del rodaje?
Echando la vista atrás siempre queda esa sensación. Pero eso, realmente, es una ilusión. En realidad haces lo que sabes en ese momento. Miras hacia atrás y ves posibles cambios porque eres una persona diferente. Tienes puntos de vista diferentes. Hay que echar la vista atrás para aprender y, lo siguiente, hacerlo un poquito mejor.

Foto de imiminemagazine®.
Foto de imiminemagazine®.

¿Qué consejo crees que te daría Bigas Luna de la aventura que estás viviendo estas semanas?
Pues buena pregunta… Quizás me diría que disfrutara de este momento. Y que lo importante es contar historias. Que todo lo que hay alrededor, este glamour, es un reconocimiento social que tiene el cine como expresión artística pero que no modifica lo que, en esencia, es: una manera de contar historias. Lo que hace a diario todo ser humano con sus amigos o con su familia pero algo más sofisticado. Lo he convertido en mi trabajo y me siento afortunado por poder vivir de ello.

Háblame de Across the line, tu próximo proyecto.
La ilusión es rodar este año. Está en guión y llevamos mucho tiempo trabajando. Acabamos de recibir una subvención del ICAA y esto debería darnos un empujón para poder rodar pronto. La idea, hoy por hoy, es rodar en Estados Unidos.

¿Es difícil hacer películas en España?
No es fácil. Es una cuestión puramente industrial, de tamaño. La cantidad de dinero que cuesta hacer una película, que aunque sea pequeña cuesta producirla, con el público potencial de España, que es un país pequeño, los números no salen. Rentabilizar una pelicula dentro del territorio español es algo muy complicado que consiguen muy pocas películas. En Estados Unidos es muy diferente. Ellos, dentro del mismo país ya pueden rentabilizar una cinta.

¿Y hay una fórmula mágica para que una película funcione en taquilla?
Si lo supiera yo, habría hecho muchas (ríe). No, yo creo que en el cine hay una cosa que a mí me gusta mucho: nadie sabe nabe. Pasa en muchas artes. En el cine se mezcla el autor con el arte, la economía con lo comercial, lo artístico con lo industrial… El mercado cambia muy rápido, la gente hace muchos esfuerzos por leerlo y, de pronto, encuentras una fórmula que funciona muy bien y al repetirla no funciona y no sabes por qué. Haces todo lo que parece que te está pidiendo el público y resulta que interacciona de manera completamente diferente a la esperada. Es un misterio y, a la vez, es muy bonito.

Vi el teaser de Zero y me vino a la cabeza la genial Chronicle, por el tema del tratamiento de los efectos especiales mezclados con el uso de la cámara doméstica. ¿Van por ahí los tiros?
La verdad es que no. El teaser es lo que yo presenté cuando intenté convencer al jurado de Venecia de que en caso de ganar podría desarrollar eso. Pero fue una cuestión también muy práctica. Tuve un mes para hacerlo. Algo parecido a lo que acabamos de lanzar ahora es lo que yo les presenté hace tres años. Además, daba mucho juego hacer algo así. Que en caso de que, un día, fallara la gravedad, estaría todo Internet lleno de vídeos de gente grabando como falla la gravedad. Pero no van por ahí los tiros. De hecho habrá más teasers. Éste primero ha sido con cámara en mano. Pero la película está rodada de una manera muy convencional.


¿Cuál es la idea más disparatada que se te ha llegado a pasar por la cabeza de cara a hacer una película? Algo que, dos minutos después de planteártelo, pensaras: “Ni de coña”.
Pues lo más disparatado ha sido esto, Zero, y lo he llevado a cabo (ríe). La idea de que la gravedad en el mundo fallara primero me fascinó y, segundo, le vi muchas posibilidades, tanto a nivel visual como narrativo. Pero estaba convencido de que no podría hacerla nunca. O, al menos, que no la podría hacer hasta que no tuviera medios para ello. Quizás después de hacer otras películas que hiciesen dinero… Haberla hecho es lo más loco que me ha pasado por la cabeza. Ha costado lo suyo. Ahora ya tengo alguna idea en la cabeza más loca.

Una idea que no me vas a contar…
No, no… (ríe)

¿Te mueves mejor escribiendo un guión o dirigiendo?
Somos contadores de historias. Para mí, el proceso natural es escribir una historia y contarla. Necesito que las historias surjan de mí y pasen a través de mí para que no pierdan la esencia. Que no quiere decir que no esté abierto a dirigir las historias de otros o escribir para otros. Todo son experiencias y de todo se aprende.

No te voy a preguntar por tu película favorita porque te lo habrán preguntado mil veces, pero dime un película que la mayoría venere pero a la que tú no termines de verle la gracia.
(Ríe) Vaya preguntas que tienes (ríe). Esta pregunta es tramposa… ¿Sabes lo que pasa? Que tengo un gusto muy mainstream. Me gusta estar conectado con el gusto de la gente (se queda callado durante unos segundos).

Te lo pongo más fácil: dime una película que te pongas en tu casa a menudo y te avergüence un poco reconocerlo.
(Ríe de nuevo) Pues quizas, no sé si para avergonzarse, pero Moulin Rouge. O cualquiera de Spielberg. Soy muy fan de Spielberg. No te voy a dar mucho jugo (ríe).

Foto de imeminemagazine®.
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Partes a Venecia en cuestión de horas…
Sí. Ha sido un reto sacar adelante algo con tanta complejidad. A ver si la gente lo dsfruta. Creo que es una idea original que va a descolocar al espectador. Hemos desarrollado un proyecto con un cierto equilibrio entre lo comercial y algo con mucha alma. Mi generación, que hemos nacido con el cine más mainstream, tenemos muy integrada la parte más comercial pero a la vez bebemos de otros lugares. Así que creo que los europeos podemos insuflarle alma a Hollywood, que es lo que, yo creo, ha perdido en los últimos años.

*Off the record, David Victori nos siguió hablando de Zero y de su estreno después del Festival de Sitges (de hecho entra en concurso) allá por finales de octubre. Desde I, Me, Mine! Magazine le mandamos todas la energía positiva que tenemos. Aunque estamos seguros de que no le hará falta.